El interesado recibe información de la sociedad y sus actividades inmobiliarias.
El promitente capitalizador suscribe los instrumentos correspondientes.
La aportación queda sujeta a los acuerdos y actos corporativos aplicables.
Una vez incorporado, el accionista podrá ejercer sus derechos, incluida la posibilidad de recibir dividendos cuando proceda.